miércoles 17 de junio de 2009

El Arte de Arrimar el Bochin - Prólogo

Hace ya varios años que decidí adentrarme en el maravilloso mundo de la conquista del sexo opuesto, 25 para ser exactos, tarea que en un principio creí fácil y sencilla... pero lamentablemente estaba totalmente equivocado y bastante alejado de la realidad.

Es una tarea que requiere de paciencia y dedicación, pero sobre todo de un profundo y meticuloso análisis si se quieren obtener resultados positivos dada la impredecible naturaleza del ser al que nos enfrentamos, a su vez debemos estar siempre atentos, no descuidar jamás un detalle, ya que por mas mínimo que este sea puede tirarnos abajo meses y meses de arduo trabajo.

Mientras me encontraba practicando este arte, ante mi grata sorpresa muchos jóvenes se acercaban a mi para pedirme consejos, consejos que ni siquiera yo conocía, pero increíblemente, a pesar de ser formulados en el momento y sin ninguna base científica, tenían un pequeño grado de efectividad, y ahí fue donde dije "hoy puede ser".

Me interne durante dos años en diversas bibliotecas, leí manuscritos de antiguos maestros en este arte y luego de indagar por los mas recónditos recovecos de la mente humana conseguí armar este preciso manual, un manual que lo llevara a lograr sus mas preciados objetivos... o morir en el intento.


Dr. Martín A. Asteasuain

Excelso arrimador de bochin

2 comentarios:

Babs Drake dijo...

Lo de morir en el intento es en serio, eh. A mí me amenazaron de muerte :D

Carola dijo...

Ehh...ahi lei unas cosas que no concuerdan con tu personalidad...
No creo que hace 25 años que estes en esto, porque hace unos 20 no tenias nocion ni del dia que era :P
Y los detalles? mmmm se me vienen a la mente diversos momentos donde te pasaba una foto y decia, uhh miraa! y me decias: -que? sabes que no me doy cuenta de los cambios-; cuando lo que le queria mostrar era mi pelo super laaaarrgo cuando ahora lo tengo super corto ¬¬
En fin, suerte en esta aventura vertiginosa e impredecible que emprendes hoy, hijito de mi corazon, y cuento que las experiencias pasadas te sirvan como apoyo para impartir sabiduria al resto del mundo...o por lo menos a tu entorno masculino de amigos.
Boa sorte!